Diez consejos para combatir el bloqueo del escritor

Diez consejos para superar el bloqueo del escritor a la hora de escribir tu novela

Creo que toda persona que escribe se ha visto envuelta al menos una vez en el temible «bloqueo del escritor». Esto sucede cuando tienes mil ideas, pero no sabes darles forma; cuando has empezado a escribir tu novela, pero por algún motivo te has quedado en blanco y no sabes cómo seguir, o sencillamente cuando esa «musa» que parece que nos acompaña decide abandonarnos cuando más la necesitamos y nos quedamos mirando la hoja o la pantalla sin saber por dónde empezar.

Si te ha pasado alguna vez o estás pasando por ello y quieres saber qué hacer para salir de esta mala etapa, aquí os dejo diez consejos útiles que a mí me han servido para combatir el bloqueo del escritor:

1. Anota cada idea que tengas. Normalmente las ideas suelen venir en los momentos más aleatorios, como cuando estás paseando por la calle o estás a punto de quedarte dormido. ¡Apúntalas antes de que se te olviden! Mi consejo es que tengas a mano una libreta o un cuadernillo, o simplemente puedes apuntarlas en la aplicación de notas del móvil.

2. Inspírate. Muchas veces el bloqueo del escritor viene dado por la falta de inspiración, pero esto se puede solucionar. Hay miles de formas artísticas que nos pueden inspirar, como la música, las películas, las imágenes… Para esta última categoría puedes acudir a Pinterest o We Heart It y buscar fotografías que te den ideas.

3. Presta atención a lo que te rodea. Desde las personas que te rodean, las acciones cotidianas, las noticias… Es algo que hacemos todos los días y de lo que podemos sacar muchas ideas para nuestras historias, aunque no seamos conscientes.

4. Planifica. Ya seas escritor brújula (aquellos que escriben sin planificar) o escritor mapa (aquellos que planifican toda la historia con una escaleta), mi consejo es que siempre planifiques brevemente el final de tu obra y por qué quieres que termine así. ¿Qué quieres contar con tu historia? Si respondes a esta pregunta, ya tienes gran parte ganada. Asimismo, haz una breve ficha de los escenarios y los personajes que más intervengan en la novela para que se mantenga una coherencia a lo largo de la lectura. ¡Ah! Y si escribes fantasía, planea muy bien el worldbuilding, aunque luego no lo desarrolles por completo. Cuanta más información tengas, más conocerás el mundo que quieres mostrar, y el lector lo agradecerá.

5. No deseches ideas. A lo mejor una idea en concreto no funciona para la trama que tienes entre manos, pero eso no significa que no sea valiosa para otra futura novela. ¿Quién sabe?

6. Encuentra un lugar cómodo para escribir. Hay gente que escribe en su habitación; otros en una cafetería y otros en la biblioteca, por ejemplo. Lo importante es encontrar un sitio donde te sientas cómodo para desarrollar tu creatividad, que te ayude a concentrarte y que te resulte agradable. Parece una tontería, pero el entorno donde escribimos es muy importante e influye mucho en nuestro proyecto.

7. Documéntate. Muchas veces el problema al que nos enfrentamos es el desconocimiento en algos campos que aparecen en nuestra obra. Por ejemplo, si un personaje es médico o abogado y en cierto punto se explica algo sobre su trabajo, ¿cómo lo explicamos si no conocemos en profundidad de esos aspectos? Pero no solo eso. Hay muchas veces que creamos personajes de un colectivo y no estamos seguros de cómo enfocarlos para darles la valía y el realismo que se merecen. Por eso, además de una buena documentación, lo ideal sería acudir a un lector de sensibilidad (aquel que detecta los problemas de representación o prejuicios que pueda haber en la novela) o un lector cero o beta para que nos den su opinión sincera.

8. No te obsesiones. Hay días en los que estás más inspirado que otros. No te fuerces a escribir si sabes que no te va a gustar el resultado. A veces dejar reposar las ideas ayuda a que estas tomen más forma. No te lo tomes como una pérdida de tiempo, sino como una manera de gestionar bien tu tiempo y de ser más productivo.

9. Lee. Muchas veces leer, además de inspirar, hace que cojas soltura a la hora de escribir, aunque no lo parezca, ya que amplias el vocabulario y te permite describir nuevos estilos y formar poco a poco el tuyo.

10. Escribe, escribe y escribe. No te detengas en perfeccionar cada frase que hayas escrito porque no te convence. Ese proceso llegará en la etapa de corrección, cuando hayas terminado el manuscrito. Lo importante es seguir avanzando, y pulir luego los detalles que desees.

Espero que estos consejos te sirvan, pero recuerda: escribir es un trabajo de dedicación. Mientras tengas paciencia y, sobre todo, entusiasmo, tu proyecto saldrá adelante. Lo más importante es que escribáis para ser felices, porque como dice Stephen King:

«No se trata de escribir para hacer dinero, hacerte famoso y tener citas, conseguir parejas o hacer amigos. Escribir es mágico, es el agua de vida como cualquier otro arte. El agua es gratis, así que bebe».